Turismo Alternativo: la obsolescencia del turismo convencional

“Hay gente que viaja para coleccionar sitios, postales, cientos de fotos digitales, viajan para llenar una estantería de guías de viaje. Otros simplemente viajamos para experimentar sensaciones; pero para experimentar, es necesario recuperar la capacidad de contemplar, de vivir, de sentir. PORQUE LO PEOR QUE TE PUEDE SUCEDER EN UN VIAJE, ES QUE NO PASE NADA. Porque viajar es descubrir cosas, empezando por uno mismo.”

Lo más común a la hora de viajar, es encontrar mapas de la ciudad que se está visitando y localizar los lugares primordiales para conocer, lo particular radica en que la mayoría de estos puntos son museos, iglesias, parques y monumentos; al fin al cabo son atractivos turísticos pasivos.

 

¿Qué significa que sean pasivos? Son atractivos que cuando los tenemos al frente, no podemos hacer más que tener una actitud pasiva, no podemos interactuar con ellos, solo conocerlos a través del sentido de la vista. De esta forma, la imagen suplanta al monumento y al lugar, la ciudad se transforma en quimera y la curiosidad se satisface mirando superficialmente. En consecuencia, se induce a una desmotivación por la cultura, se vuelve artificioso el hecho de conocer la historia y existe una dificultad en establecer un vínculo real, tanto con los espacios como con las personas.

Esto lo podemos llamar como turismo convencional. Si bien este concepto está asociado a la tradición, también es relativo a lo poco original.  El turismo convencional está devaluado, cabe dentro de la definición de lo común y corriente, de lo habitual, se correlaciona muy bien con el turismo de masas (presenta un congestionamiento y un colapso). Al fin y al cabo este tipo de turismo presenta una sobresaturación de la capacidad de carga de los atractivos turísticos, siendo siempre los mismos lugares frecuentados por los turistas.

Si el turismo convencional es el eje central en nuestros viajes, consecuentemente existirá una escasez de experiencias reales causadas por consumo, movimiento regulado y tiempos programados; el mundo turístico se ha vuelto como un Disney, un espectáculo que vende, un negocio.

Quienes buscan una interacción real, una inmersión efectiva, quienes prefieren no esperar que las experiencias ocurran o lleguen, siempre va a existir una alternativa; como su nombre bien lo dice, es el turismo alternativo que cada vez se ha vuelto significativo y conveniente en todo el mundo. Una vez más, hacemos una invitación a explorar estas opciones valederas que ofrecen extraordinarias experiencias, fascinantes historias y prácticas que hacen sentirse vivo.